7 formas prácticas para ser más feliz en tu trabajo y lograr tus propósitos

Borrón y cuenta nueva.

Es la frase perfecta para describir la sensación que sentimos cuando comenzamos un nuevo año. Y aunque sólo se trata de una vuelta más al sol, o de iniciar el calendario, a nivel mental y emocional esta transición marca una gran diferencia en nuestra vida.

Nuestro tanque de motivación está a tope y es justo cuando comienzan los famosos propósitos de año nuevo ¿te suena familiar?

Según una investigación, estos son algunos de los propósitos de año nuevo más comunes:

  • Hacer ejercicio
  • Dejar de fumar
  • Aprender algo nuevo
  • Perder peso y hacer dieta

Probablemente alguno de los anteriores también resulta ser el tuyo. Tal vez los cumplas, o tal vez no los logres (una vez más), pero esas metas que quieres lograr este año se tratan en realidad de un vehículo para ser más feliz. En el fondo, pensamos que a través del logro de estas metas estaremos mejor física, mental y emocionalmente.

¿Lograr todas esas metas te hará más feliz? O en realidad, ¿hay que ser feliz para lograr todas esas metas?

Tal vez porque no somos “felices” no logramos nuestras metas, o, no somos “felices” porque no logramos nuestras metas.

Resulta que un investigador de la universidad de Harvard, Shawn Achor, se hizo la misma pregunta. Él explica que, cuando uno se concentra en tratar de exprimir los momentos agradables de tu rutina y sobrellevar los no tan agradables, tu felicidad crece e invariablemente se termina aumentando nuestro éxito en la metas que nos propusimos. En comparación a lo que habría sido si eres negativo o neutral.

Ser feliz te ayuda a lograr tus metas (y no al revés)

Evidentemente, el sólo ser feliz no hace que mágicamente todas tus metas se hagan realidad, también hay que ¡tomar acción! Pero, cuando tomas acción en un estado mental y emocional más positivo, el camino hacia tu meta se vuelve más divertido. Si nos concentramos en disfrutar el proceso hacia nuestra meta, lograremos aumentar nuestra satisfacción personal independientemente del resultado que obtengamos.

Este no se trata de un tema filosófico, pues se ha visto científicamente que ser más feliz en el camino hacia tu meta, tiene muchas ventajas:

Las personas felices son menos sensibles a la retroalimentación negativa, experimentan emociones positivas la mayor parte del tiempo, y tienen relaciones sociales más satisfactorias. Además tienen la capacidad de visualizar un futuro favorable que les permite lograr metas, en cambio las personas con menor nivel de felicidad pasan más tiempo enfocados sobre sentimientos negativos, pensamientos y defectos.

El punto más importante es que “la felicidad” es un tema que abarca absolutamente todas y cada una de las áreas en tu vida. Así que para hacerlo mucho más enfocado y práctico para ti, este artículo habla sólo sobre la felicidad en tu trabajo.

Vale, suena como el tema más aburrido del mundo, pero, piensa en esto: estás invirtiendo más de la mitad de tu día despierto en tu trabajo. Una persona promedio pasa 40 horas a la semana trabajando, lo que equivale a 1920 horas al año ¡80 días sin pausa!

Por eso, si logramos aumentar nuestra sensación de felicidad en nuestro trabajo, estoy segura que se verá reflejado en todas las demás áreas de tu rutina y, por supuesto, en tu constancia con los propósitos de este año. Esto aplica incluso si no amas a tu trabajo, el punto es disfrutarlo y usarlo este tiempo a tu favor para mejorar tu bienestar.

La felicidad en el trabajo es una habilidad que puede entrenarse

Busca en Google “Cómo ser más feliz” y, antes de terminar de escribir, “Cómo ser más feliz en el trabajo” es la primera sugerencia que aparece. Y con toda razón, pues se trata de un tema mucho más común de lo que piensas. Según una investigación en 142 países con aproximadamente 180 millones de empleados, sólo el 13% de los empleados están felices en el trabajo.

Estar inconforme con el trabajo se ha convertido en una forma de vida de la mayoría, algo a lo que decidimos no prestarle demasiada atención. Pero se ha visto que una persona satisfecha en el trabajo es más productiva, presenta más entusiasmo, toma mejores decisiones y, por supuesto, tiene menos ansiedad o estrés. También, hay pruebas que sugieren que los empleados felices son menos propensos a renunciar, son más seguros y más productivos.

Pero, más importante que ser productivos, el tener una mayor satisfacción en el trabajo te ayuda a sentirte igual en todas las demás partes de tu rutina diaria.

Sentirte feliz con tu trabajo se extrapola en toda tu vida

Piensa en el peor día que hayas tenido en tu trabajo, probablemente te volviste mucho más irritable durante todo el día, e incluso tuviste algún malestar físico que te acompaño hasta la hora de ir a la cama. Si esta situación permanece de forma constante, es probable que se extrapole en toda tu vida, poniendo en riesgo tu salud, tu bienestar y tus relaciones personales.

En cambio, si tienes un buena jornada y te sientes bien, alegre y satisfecho, lo más probable que esta bonita sensación se extienda durante el resto de tu día.


Es cierto que aún no podemos medir objetivamente la felicidad, incluso es difícil definirla concretamente. Pero para visualizarlo mejor, hay que dividir el pastel de la felicidad por partes, cada una tiene una influencia proporcional en los niveles de felicidad que sentimos:

Fuente: ‘The How of Happiness’

En la mitad del pastel (50%) influye nuestra genética; en esta mitad del pastel no tenemos control alguno. De la otra mitad restante, un 10% se le atribuye a las circunstancias; por ejemplo, educación, estatus amoroso, edad, ingresos económicos. Se pensaría que esta parte es la más influye en nuestro estado de ánimo, pero en realidad no es así. Aquí viene la buena noticia: el 40% restante se le atribuye a los hábitos que tengamos; es decir que, podemos intervenir en nuestra sensación de felicidad adoptando acciones concretas que nos permitan tolerar mejor los días malos y exprimir los días buenos.


A continuación encuentras 7 formas prácticas para ser más feliz y sentirte más satisfecho en tu trabajo (sin importar que tan malo o bueno sea).

Tú puedes crear mejores hábitos que te ayuden a mejorar tu satisfacción personal y percepción de felicidad en tu rutina diaria.

7 formas prácticas para crear hábitos que te ayuden a ser más feliz en tu trabajo

Ojo: Poner en práctica las siguientes estrategias no garantiza que los “días malos” desaparezcan por completo, pues no se trata de ser rutinariamente feliz, pero, estoy segura de que sí verás una mejora en el cómputo total de días, lo que te ayuda a sentirte mejor y lograr tus propósitos.

1. Empieza la mañana alegre

Es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo (sobre todo cuando la alarma interrumpe nuestro sueño en esa isla tropical) Sin embargo, esta parte de tu día es muy importante, pues es probable que arrastres tu estado de ánimo mañanero hasta la noche, y por supuesto, este estado de ánimo influirá en tu desempeño laboral. Si este estado de ánimo negativo se convierte en parte de tu rutina, es probable que también se refleja en los avances y constancia con tus propósitos.

En un estudio, los investigadores analizaron el estado de ánimo y el desempeño de los representantes del servicio al cliente. Aquellos que estaban de buen humor por la mañana eran más productivos durante el día y reportaron tener más interacciones positivas con los clientes.

La buena noticia es que pequeños cambios en tu mañana lograrán hacer toda la diferencia, estas son algunas ideas:

  • Pon música para ducharte en vez de sumergirte en tus propios pensamientos
  • Toma tu café lentamente, saboréalo y disfruta esos cinco minutos
  • Olvida el café, y abre las ventanas al despertar para tomar una bocanada de aire fresco (si no vives en la ciudad, claro).

Según un estudio esta pequeña acción puede brindarte 90% más energía.

2. Haz algo bueno por alguien

Leí en un libro las grandes diferencias entre la cultura occidental y oriental, evidentemente son múltiples pero, una en especial llamó mi atención: individualismo y colectivismo. Para dar un ejemplo: si invitas a un occidental a comer, lo más probable es que después él te invite a ti; en cambio, si invitas a un japonés a comer, lo más probable es que él invite a otra persona a comer.

Ayudar a otros puede desencadenar esta cadena que beneficia a todos. Un clima laboral en el que haya menos competencia y más colaboración genera menos estrés y más avances. Pues los triunfos del de “a lado” son tuyos también.

Dar los buenos días cuenta, pero cuenta más si puedes ayudar de forma más objetiva y cercana a algún compañero, incluso si no te lo pide directamente. Esto también aplica si trabajas online.

Los estudios científicos demuestran que ayudar a los demás aumenta la satisfacción con la vida, proporciona un sentido de significado, aumenta los sentimientos de logro, mejora el estado de ánimo y reduce el estrés.

3. Crea un espacio agradable de trabajo

Trabajar en medio de papeles revueltos, envolturas y basura no es la mejor forma de aumentar tu felicidad en el trabajo. El desorden genera estrés, lo que se traduce en un peor manejo de emociones y peores decisiones (incluso de comida).

Una forma práctica de ser más ordenado es adoptar un nuevo ritual de salida: en lugar de ver el reloj y salir disparado, pon una alarma minutos antes de que finalice tu jornada, y aprovecha ese corto espacio de tiempo para ordenar.

Confía en mí, te servirá como un hábito de transición para calmar tu mente y dejar los pensamientos del trabajo dentro del cajón y no en tu cabeza por el resto del día. Además, te sentirás más relajado y con un mejor estado de ánimo al llegar.

Hablando de estado de ánimo, un buen consejo es colocar una planta en tu escritorio. Está comprobado que vivir cerca de espacios verdes o tener contacto con la naturaleza, se asocia con una mejor salud mental. Esto pasa porque la conexión con otros seres vivos tiene un impacto positivo en tu sensación de bienestar.

De hecho, es tan fuerte el estímulo, que el sólo mirar algunas imágenes de naturaleza estimula partes del cerebro que se asocian con la felicidad. Así que un calendario con paisajes también puede hacer la diferencia.

4. No le restes importancia a tus asuntos personales

En ocasiones no logramos concentrarnos porque estamos pensando sobre asuntos fuera del trabajo: el festival del niño, el aniversario de nuestros padres, pagar la luz o revisar las llantas del auto. Esta falta de foco y de control sobre nuestro tiempo genera la aparición de pensamientos negativos.

Por eso, en lugar de distraerte constantemente y sentir estrés, mejor sigue estos pasos:

  1. Pregúntate ¿me tomará menos de 10 minutos resolver ese asunto ahora?
  2. Si tu respuesta es sí, toma acción y bórralo de tu mente.
  3. Si tu respuesta es no (o no lo sabes con certeza) simplemente escríbelo en tu app de tareas favorita y programa un recordatorio.

Esto te ayudará a sacarlo de tu mente y a sentirte más en control, lo que sin duda te genera más satisfacción en tu trabajo.

5. Cambia la rutina

A veces el solo hecho de que cada día es igual que el anterior nos hace sentir poco satisfechos, y pensamos que es el trabajo el culpable de nuestra desgracia. Pero, tú puedes crear pequeños cambios en tu rutina que le den un toque diferente.

Aquí algunas ideas:

  • Toma otra vía para llegar al trabajo, camina o hazlo en bicicleta.
  • Cambia el lugar en el que sueles comer a medio día o lleva tu propio lunch.
  • Si no dependes de una oficina, trabaja en una biblioteca o en una cafetería.
  • Toma un té aromático en lugar de café para variar.

6. Medita por unos minutos

Meditar se ha considerado importante para mejorar la concentración y disminuir el estrés. Pero, resulta que también es útil para mejorar tu felicidad.

Nuevas investigaciones en neurociencia han descubierto que aquellas personas que meditan de forma habitual modifican literalmente su estructura cerebral. En un estudio, se examinaron las radiografías cerebrales de 16 personas antes y después de un curso de ocho semanas de meditación y atención plena. Las partes de los cerebros asociadas con la compasión, la conciencia de sí mismo y la felicidad crecieron, y las partes asociadas con el estrés disminuyeron su tamaño.

El simple hecho de sobre-pensar lo que tenemos que hacer nos genera una sensación negativa anticipada. Por eso, relajar tu mente unos cuantos minutos al día es una excelente estrategia para salir de ese bucle de pensamientos, calmar la ansiedad y evitar sentimientos negativos durante el día. Es una forma de darle un descanso a tu mente para trabajar mejor y cumplir tus metas de forma positiva.

La mejor parte es que meditar tiene múltiples ventajas prácticas: es gratis, no requiere invertir mucho tiempo para ver resultados y lo puedes hacer en una pausa mientras trabajas.

7. Analiza tus logros semanales (o diarios)

Es muy fácil quedar atrapado en la meta grande que queremos lograr y en lo mucho que nos falta que recorrer. Sin embargo, muchas veces olvidamos reconocernos los pequeños avances que sí hemos logrado día con día, y curiosamente son estos pequeños logros los que contribuyen más a nuestra sensación de felicidad.

Para que no los dejes a un lado, lleva un registro de lo que has hecho; el punto es que te fijes en la calidad sobre la cantidad de tu trabajo. Este ejercicio te ayuda a terminar y empezar la jornada laboral con un mejor estatus emocional y con una mayor satisfacción personal.

Una forma práctica de lograrlo es escribirlo como una tarea pendiente en tu agenda o en tu app de tareas favoritas. No te olvides de programar una alarma para no olvidar realizar tu ejercicio diario o semanalmente (me encanta esta función) y después seguir estos pasos:

  1. Analiza en tu agenda las tareas que cumpliste o lo avances (aunque sean muy muy pequeñitos). Pregúntate ¿qué hice bien?
  2. Ahora pregúntate: ¿del 1 al 5 qué tan satisfecho me siento hoy de mi trabajo? El objetivo es que realmente evalúes más objetivamente tus avances y tu satisfacción laboral.
  3. Y por último: ¿Qué puedo hacer mejor? o ¿cómo puedo hacerlo igual de bien?

Recuerda enfocarte en las pequeñas victorias, pues son estas las que te generan mayor sensación de felicidad y te conducen a los grandes logros que te has propuesto este año.


Ahora ya sabes qué hacer para ser más feliz en el trabajo, lo que sin duda se verá reflejado en toda tu rutina diaria. Si quieres saber más sobre cómo tomar acción para cumplir tus propósitos de año nuevo, te invito a que leas este artículo.

Te dejo con una pequeña frase de reflexión que queda muy bien:

“La felicidad no es algo ya hecho. Llega de tus propias acciones” –Dalai Lama.


Sobre la autora: Tania Sanz es nutricionista, mexicana de nacimiento y fundadora del blog Habitualmente.com. Un espacio que te ayuda a cambiar tus hábitos y a mejorar el diseño de tu rutina diaria de forma saludable con estrategias fáciles basadas en evidencia científica.

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